martes, 20 de marzo de 2012

Vicios privados: escándalos públicos

David Epstein, Kalimba, Berlusconi, Clinton… La política pública orientada a la regulación sexual conlleva un reto intelectual sustentado en una interrogante inminente: ¿Por qué regular la actividad sexual? ¿Por qué si el sexo es considerado una actividad prioritariamente privada y ajena a intromisiones en nuestra sociedad, recibe cada vez mayor atención por parte de diversos grupos de poder, académicos, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, instituciones eclesiásticas, medios de comunicación, dependencias de gobierno, organismos de salud pública, y la sociedad, que se involucran en cuestiones privadas, de intimidad, y personales de los individuos? ¿Por qué la regulación sexual es materia de preocupación colectiva y de “trato público”, y no de interés particular y de “trato privado”?
Lee todo este artículo de Andres Roemer para El Universal.

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